superdepor.com.ar
Madryn encontró su mejor versión y se mete de lleno en la pelea

#Secciones

X
Cargando...

Madryn encontró su mejor versión y se mete de lleno en la pelea

Deportivo Madryn goleó 4-0 a Mitre de Santiago del Estero y subió al cuarto lugar en la tabla de posiciones de la zona A de la Primera Nacional.

Por REDACCIÓN SUPERDEPOR

En el partido que probablemente represente su mejor producción futbolística de la temporada, el equipo aurinegro mostró contundencia, autoridad y una versión mucho más convincente en su funcionamiento para estirar a seis partidos su racha sin derrotas.

El resultado adquiere todavía mayor valor por el momento del campeonato. Quedan diez fechas por delante y Madryn quedó a nueve puntos del líder, Ferro Carril Oeste. Ahora, en el horizonte aparecen tres compromisos frente a equipos que también están entre los ocho mejores: el martes recibirá a Godoy Cruz para completar el partido pendiente, luego visitará a Almirante Brown y posteriormente será local de Ciudad de Bolívar. Una seguidilla que permitirá medir hasta dónde puede llegar este crecimiento.

Luis García entendió que era necesario mover algunas piezas para este compromiso. Después de cuatro partidos consecutivos repitiendo la formación inicial, el entrenador realizó tres variantes y las modificaciones terminaron encontrando respuestas. 

Entre esas variantes apareció Juan Peinipil, protagonista central de la noche. El delantero volvió a ser titular después de un año y medio. Su última presencia desde el inicio había sido en febrero de 2025, ante Racing de Córdoba, antes de una lesión que lo mantuvo alejado de las canchas durante un largo período. Había tenido participación en los últimos seis partidos ingresando desde el banco y, cuando García decidió darle la oportunidad desde el arranque, respondió de la mejor manera.

Peinipil no solo marcó el primer gol del partido, generó permanentemente preocupación en la defensa de Mitre y tuvo incidencia también en la expulsión de Daniel Abello. Su actuación fue una de las grandes noticias de la noche, no solamente por lo que produjo ante Mitre, sino por lo que puede significar su recuperación para el tramo decisivo de la temporada. También regresó a la titularidad Diego Martínez, en reemplazo de Lucas Diarte. Llevaba cinco encuentros sin comenzar un partido desde el minuto cero. Se notó la falta de continuidad futbolística, pero también volvió a quedar expuesta una característica que lo identifica: la entrega. 

La tercera variante fue Álvaro Dionisio, titular por segunda vez en la temporada. Por primera vez completó los 90 minutos. Tuvo algunas dudas durante la primera parte, pero fue creciendo con el desarrollo del partido y terminó redondeando una actuación positiva.
Madryn, que venía mostrando una línea de crecimiento, encontró esta vez una diferencia, fue efectividad cuando piso el área rival. En una categoría tan exigente como la Primera Nacional no es sencillo convertir cuatro goles. El aurinegro aprovechó las situaciones que generó y, al mismo tiempo, castigó al máximo las ventajas que ofreció la defensa santiagueña.

El primer golpe llegó de la mano de Peinipil y marcó el camino. Luego Mitre quedó condicionado por la expulsión de Abello (bajó a Peinipil cuando iba a quedar mano a mano con el arquero), y Madryn supo leer el partido. Apenas comenzado el segundo tiempo, Nazareno Solís apareció para marcar el 2-0 y terminar de darle forma a una noche que ya empezaba a inclinarse definitivamente para el local.

Después llegó el turno de Luis Silba. El delantero atraviesa un momento excepcional y volvió a convertir para llegar a su cuarto partido consecutivo marcando. Fue su décimo gol de la temporada, quedó a solamente dos de la cima de la tabla de goleadores del campeonato y a uno de alcanzar el primer lugar histórico de goleadores de Deportivo Madryn en la segunda categoría.

El cuarto llegó a los 19 minutos, cuando Facundo Giacopuzzi también tuvo su momento para sumarse a la fiesta. A esa altura, el partido estaba prácticamente resuelto. Los minutos restantes fueron apenas un agregado para completar una goleada que Madryn había construido mucho antes de que sonara el pitazo final.

Pero detrás del 4-0 hay algo más importante que la diferencia de goles. Madryn está empezando a mostrar una identidad. El equipo se siente más seguro, encuentra mejores respuestas cuando tiene la pelota, aprovecha mejor los momentos de los partidos y, sobre todo, parece haber recuperado confianza. La goleada ante Mitre no fue producto únicamente de una noche de inspiración: fue la consecuencia de un equipo que viene tomando impulso y que esta vez pudo expresarlo en el resultado.

El antecedente también sirve para dimensionar la goleada. La última vez que Madryn había ganado 4-0 había sido en septiembre de 2023, frente a Villa Dálmine, con dos goles de Ferreyra, uno de Crego y otro de Marinucci. Casi tres años después, el aurinegro volvió a conseguir una diferencia de cuatro goles.

Madryn está a nueve puntos de Ferro, con diez fechas por jugar y un enfrentamiento pendiente ante el líder en el camino (visitará a Ferro el 10 de octubre). El margen de error es reducido, pero el escenario que semanas atrás parecía mucho más lejano hoy empieza a tomar otra forma.
El aurinegro encontró el rumbo. Mejoró futbolísticamente, ganó confianza y empezó a construir un funcionamiento sólido. Ahora tendrá que demostrar que lo conseguido ante Mitre no fue solamente su mejor partido de la temporada, sino el punto de partida para ir por algo más.
 

Compartir en facebook
Compartir en X
Compartir en whatsapp

SUPERDEPOR no se responsabiliza por los comentarios vertidos por sus lectores. Y se reserva el derecho de bloquear y o eliminar aquellos que contengan mensajes con contenido xenófobo, racista, y o discriminatorios.

Comentarios

Madryn encontró su mejor versión y se mete de lleno en la pelea

Deportivo Madryn goleó 4-0 a Mitre de Santiago del Estero y subió al cuarto lugar en la tabla de posiciones de la zona A de la Primera Nacional.

En el partido que probablemente represente su mejor producción futbolística de la temporada, el equipo aurinegro mostró contundencia, autoridad y una versión mucho más convincente en su funcionamiento para estirar a seis partidos su racha sin derrotas.

El resultado adquiere todavía mayor valor por el momento del campeonato. Quedan diez fechas por delante y Madryn quedó a nueve puntos del líder, Ferro Carril Oeste. Ahora, en el horizonte aparecen tres compromisos frente a equipos que también están entre los ocho mejores: el martes recibirá a Godoy Cruz para completar el partido pendiente, luego visitará a Almirante Brown y posteriormente será local de Ciudad de Bolívar. Una seguidilla que permitirá medir hasta dónde puede llegar este crecimiento.

Luis García entendió que era necesario mover algunas piezas para este compromiso. Después de cuatro partidos consecutivos repitiendo la formación inicial, el entrenador realizó tres variantes y las modificaciones terminaron encontrando respuestas. 

Entre esas variantes apareció Juan Peinipil, protagonista central de la noche. El delantero volvió a ser titular después de un año y medio. Su última presencia desde el inicio había sido en febrero de 2025, ante Racing de Córdoba, antes de una lesión que lo mantuvo alejado de las canchas durante un largo período. Había tenido participación en los últimos seis partidos ingresando desde el banco y, cuando García decidió darle la oportunidad desde el arranque, respondió de la mejor manera.

Peinipil no solo marcó el primer gol del partido, generó permanentemente preocupación en la defensa de Mitre y tuvo incidencia también en la expulsión de Daniel Abello. Su actuación fue una de las grandes noticias de la noche, no solamente por lo que produjo ante Mitre, sino por lo que puede significar su recuperación para el tramo decisivo de la temporada. También regresó a la titularidad Diego Martínez, en reemplazo de Lucas Diarte. Llevaba cinco encuentros sin comenzar un partido desde el minuto cero. Se notó la falta de continuidad futbolística, pero también volvió a quedar expuesta una característica que lo identifica: la entrega. 

La tercera variante fue Álvaro Dionisio, titular por segunda vez en la temporada. Por primera vez completó los 90 minutos. Tuvo algunas dudas durante la primera parte, pero fue creciendo con el desarrollo del partido y terminó redondeando una actuación positiva.
Madryn, que venía mostrando una línea de crecimiento, encontró esta vez una diferencia, fue efectividad cuando piso el área rival. En una categoría tan exigente como la Primera Nacional no es sencillo convertir cuatro goles. El aurinegro aprovechó las situaciones que generó y, al mismo tiempo, castigó al máximo las ventajas que ofreció la defensa santiagueña.

El primer golpe llegó de la mano de Peinipil y marcó el camino. Luego Mitre quedó condicionado por la expulsión de Abello (bajó a Peinipil cuando iba a quedar mano a mano con el arquero), y Madryn supo leer el partido. Apenas comenzado el segundo tiempo, Nazareno Solís apareció para marcar el 2-0 y terminar de darle forma a una noche que ya empezaba a inclinarse definitivamente para el local.

Después llegó el turno de Luis Silba. El delantero atraviesa un momento excepcional y volvió a convertir para llegar a su cuarto partido consecutivo marcando. Fue su décimo gol de la temporada, quedó a solamente dos de la cima de la tabla de goleadores del campeonato y a uno de alcanzar el primer lugar histórico de goleadores de Deportivo Madryn en la segunda categoría.

El cuarto llegó a los 19 minutos, cuando Facundo Giacopuzzi también tuvo su momento para sumarse a la fiesta. A esa altura, el partido estaba prácticamente resuelto. Los minutos restantes fueron apenas un agregado para completar una goleada que Madryn había construido mucho antes de que sonara el pitazo final.

Pero detrás del 4-0 hay algo más importante que la diferencia de goles. Madryn está empezando a mostrar una identidad. El equipo se siente más seguro, encuentra mejores respuestas cuando tiene la pelota, aprovecha mejor los momentos de los partidos y, sobre todo, parece haber recuperado confianza. La goleada ante Mitre no fue producto únicamente de una noche de inspiración: fue la consecuencia de un equipo que viene tomando impulso y que esta vez pudo expresarlo en el resultado.

El antecedente también sirve para dimensionar la goleada. La última vez que Madryn había ganado 4-0 había sido en septiembre de 2023, frente a Villa Dálmine, con dos goles de Ferreyra, uno de Crego y otro de Marinucci. Casi tres años después, el aurinegro volvió a conseguir una diferencia de cuatro goles.

Madryn está a nueve puntos de Ferro, con diez fechas por jugar y un enfrentamiento pendiente ante el líder en el camino (visitará a Ferro el 10 de octubre). El margen de error es reducido, pero el escenario que semanas atrás parecía mucho más lejano hoy empieza a tomar otra forma.
El aurinegro encontró el rumbo. Mejoró futbolísticamente, ganó confianza y empezó a construir un funcionamiento sólido. Ahora tendrá que demostrar que lo conseguido ante Mitre no fue solamente su mejor partido de la temporada, sino el punto de partida para ir por algo más.
 

Mustang Cloud - CMS para portales de noticias