El encuentro se disputará desde las 19 horas en Estadio Doctores José y Antonio Castiglione, con arbitraje de Joaquín Gil, acompañado por Gonzalo Ferrari y Gonzalo Roldán como asistentes, mientras que Agustín Vegetti será el cuarto árbitro.
El equipo dirigido por Cristian Díaz llegará a este compromiso con una baja sensible: Marcelo Meli no podrá estar disponible tras haber sido expulsado en el último partido frente a San Martín de Tucumán. Pero la salida del experimentado mediocampista no sería la única modificación que analiza el entrenador, que todavía estudia variantes para intentar encontrar una versión más sólida del equipo. El once titular sería con Yair Bonnin; Cosi, Gutiérrez, Ortíz o Giacopuzzi y Ayala, Barrientos, Calleros, Recalde y Solis; Cuero y Servetto.
Madryn suma 6 puntos y apenas una victoria en seis presentaciones. Más allá de la cosecha estadística, el foco principal está puesto en mejorar el funcionamiento colectivo, ya que hasta aquí el equipo no logró trasladar al juego toda la jerarquía individual que tiene en su plantel. En condición de visitante, el Aurinegro todavía no pudo afirmarse: jugará su cuarto partido fuera de Puerto Madryn, luego de registrar dos derrotas y un empate en sus anteriores salidas.
Del otro lado estará un rival que, aunque no aparece entre los principales candidatos al ascenso, se vuelve incómodo en su estadio. El conjunto santiagueño dirigido por Carlos Mayor acumula cinco partidos sin perder, aunque cuatro de ellos terminaron igualados. Su única victoria en el campeonato fue como local frente a Estudiantes de Buenos Aires, mientras que su única derrota se produjo en el debut, como visitante ante All Boys.
La probable formación de Mitre tendría a Ignacio Pietrobono; Martín Rodríguez, Tiago Ferreyra, Pablo Minissale e Iván Antúnez; Juan Alesandroni y Mateo Montenegro; Santiago Rosales, Mateo Maldonado y Marcos Machado; con Gustavo Fernández como referencia ofensiva.
El historial en Santiago del Estero marca una deuda pendiente para Madryn: nunca pudo ganar allí. En sus tres visitas anteriores cayó siempre por 1-0, una estadística que buscará revertir este domingo para cortar la serie negativa y, al mismo tiempo, empezar a consolidar una imagen futbolística más firme.
El desafío no será menor: sumar en una cancha difícil, romper antecedentes adversos y empezar a mostrar que el equipo puede transformarse en el protagonista que pretende ser en el torneo.