(Por Carlos “el Chavo” Ortiz – Fotografías: gentileza Meli). La pequeña aldea de Cerro Cóndor fue escenario del Torneo Aniversario del equipo de fútbol infantil Cóndor Juniors, quienes cumplieron el primer año de vida en eso de pegarle a la pelota. Entre festejos, podios locales y delegaciones de pueblos vecinos, la comunidad celebró mucho más que un resultado: la confirmación que, con amor, compromiso y trabajo en conjunto, la distancia no es un obstáculo para hacer sonreír a los chicos.
La Aldea de Cerro Cóndor vivió un sábado histórico y profundamente emotivo al llevar a cabo el Torneo Aniversario de Cóndor Juniors, una jornada deportiva y comunitaria que reunió a familias y delegaciones de Paso de Sapo y José de San Martin.
Pese a las inclemencias del clima, el estado de las rutas y las largas distancias, la convocatoria fue más que emotiva. Costanera de José de San Martín y Suelita de Paso del Sapo dijeron presente en el playón de la Escuela del lugar, transformando el paraje en una auténtica fiesta de integración y camaradería.

ALEGRÍA EN CASA Y PODIOS COMPARTIDOS
En lo estrictamente deportivo, el orgullo de los anfitriones quedó en evidencia en cada categoría: Categoría 2019/2020: Los pequeños locales de Cóndor Juniors lo dieron todo en la cancha y se consagraron campeones, dejando el trofeo del primer puesto en casa entre aplausos y lágrimas de emoción.
Categoría 2017/2018: El título mayor viajó para Paso del Sapo de la mano de Suelita 12, mientras que el conjunto de Cóndor Juniors obtuvo un meritorio y celebrado segundo puesto.
Más allá de los resultados, el gesto organizativo garantizó que ningún niño se fuera con las manos vacías: gracias al valioso aporte de Chubut Deportes, que donó los trofeos y medallas, cada uno de los participantes se llevó a su hogar un recuerdo imborrable en el pecho.

LA VOZ DE UNA COMUNIDAD QUE SUEÑA EN GRANDE
Detrás de esta verdadera hazaña social y deportiva late el corazón de Valeria Currumil, enfermera del paraje y entrenadora ad honorem del equipo, quien junto a los profesores, directivos y familias del lugar trabajaron incansablemente para que todo fuera impecable.
"Nos sentimos sumamente orgullosos. Mis peques lo dieron todo y el primer puesto de la categoría más chica quedó en casa. Pero el objetivo principal era disfrutar junto a nuestros niños, los entrenadores y los papás que confían en mí y trabajaron codo a codo para que todo saliera adelante", expresó Valeria con profunda emoción.
La referente comunitaria remarcó además la gratitud hacia las delegaciones visitantes por el enorme esfuerzo de viajar y acompañar en un clima verdaderamente familiar y de festejo:
"No tengo más palabras que agradecimiento para toda la gente que colaboró de manera desinteresada. Logramos el objetivo mayor, que era concretar este torneo infantil en nuestra aldea."

PRÓXIMO OBJETIVO: LA CANCHA PROPIA
El encuentro del sábado 26 no fue un punto de llegada, sino la confirmación de un camino que recién empieza. Con la mirada puesta en el futuro y la ilusión intacta, el proyecto de Cóndor Juniors ya proyecta su próximo gran hito. "Comenzamos un lindo sueño y soñamos en grande. Nuestra ilusión para el próximo torneo es poder inaugurar nuestra propia cancha con otro encuentro infantil. Queremos que nos conozcan, que se acerquen y sigan disfrutando de este clima familiar con el que toda la comunidad de Cerro Cóndor agasaja a quienes nos visitan", concluyó la entrenadora.
Cerro Cóndor demostró una vez más que el deporte rural infantil es contención, es identidad y, sobre todo, es futuro. La pelota ya rodó, las sonrisas quedaron grabadas y en la inmensidad de la meseta, el sueño de los más chicos sigue latiendo cada día con más fuerza.