La final se desarrollará en el mítico estadio londinense de Wembley, con un aforo permitido por la pandemia del 75% (60.000 espectadores) siendo local Inglaterra, hoy desde las 16 (hora de la Argentina), con el arbitraje del neeerlandés Bjorn Kuipers.
Inglaterra quiere festejar su primer título, solo fue tercero en Italia 1968 y llegó a semifinales como local en 1996 perdiendo ante Alemania, que fue el campeón, con tiros penales, intentando romper el maleficio de no poder ganar una copa desde el lejano Mundial de 1966, organizado por los mismos ingleses.
Inglaterra sabe que esta es la gran oportunidad para ser por primera vez campeón de Europa, tiene todo a su favor, un buen equipo y la localía, solo restaría aventar algún fantasma que lo viene acosando hace 55 años y superar a un durísimo equipo italiano que suma 33 partidos invicto.
Italia, que ganó un título como local en 1968 (venció a Yugoslavia) y fue subcampeón en 2010 (cayó con Francia) y 2012 (perdió ante España), también contó con la facilidad de jugar en Roma los cotejos del Grupo A (Turquía 3-0, Suiza 3-0 y Gales 1-0), en octavos le ganó en Wembley a Austria por 2-1, en cuartos a Bélgica 2-1 en Múnich y la semifinal a España (1-1 y penales) en Wembley.
Italia no pierde desde 10 de setiembre de 2018 ante Portugal por 1-0, por UEFA Nations League, y a partír de allí se mantiene invicto. El equipo que dirige Roberto Mancini rompió los viejos esquemas del futbol italiano, defensivo, estructurado, con chispazos de algún elegido (Alessandro del Piero o Roberto Baggio, por ejemplo) pero no grato de ver.
Hoy Italia (cuatro veces campeón del mundo, la última hace 15 años en Alemania) es un equipo duro, con mucha convicción, que juega un fútbol asociado y vertical, que tiene en mente el arco advesario. Un arquero muy confiable como Gianluigui Donnarumma, una zaga que se conoce de memoria integrada por Giorgio Chielini y Leonardo Bonucci, en la zona media se destacan Manuel Locatelli, Federico Chiesa (cada día más jugador) y en la ofensiva el talentoso Lorenzo Inzigne y el goleador Ciro Inmmobile.