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Un primer paso con ajustes por hacer
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Un primer paso con ajustes por hacer

ANÁLISIS DEL DEBUT DE MADRYN

Por REDACCIÓN SUPERDEPOR

Deportivo Madryn debutó en la Primera Nacional 2025 con una derrota ajustada ante Atlanta (0-1), en un partido que dejó algunas certezas y aspectos a mejorar. El equipo de Leandro Gracián mostró solidez en su estructura, pero en el amanecer del torneo, es sabido que aún debe ajustar piezas para encontrar su mejor versión.

El 4-4-2 fue la base elegida, un esquema que Gracián ya había utilizado en el torneo pasado y que le dio buenos resultados. La idea es clara: solidez defensiva, equilibrio en el medio y buscar profundidad con los delanteros. Sin embargo, en este primer partido, algunas piezas todavía no encajaron del todo.

En el fondo, Yair Bonnin fue garantía bajo los tres palos, pero la defensa, renovada casi en su totalidad, necesita más rodaje para ganar confianza y coordinación. No cometió errores groseros, pero en el gol de Atlanta hubo desatenciones que costaron caro.

El mediocampo tuvo como protagonistas a Federico Recalde y Abel Bustos en el doble cinco. Ambos tienen buen despliegue y capacidad de recuperación, pero su perfil similar hizo que faltara una cuota de creatividad en la generación de juego. Madryn sufrió para encontrar circuitos ofensivos y la pelota no le llegó limpia a Luis Silba, quien se sintió aislado y con pocas opciones para desequilibrar.

En el complemento, con el resultado en contra, Gracián reaccionó rápido y movió el banco con ingresos ofensivos como, Juncos y Solís, lo que le dio al equipo una mejor circulación y más protagonismo con la pelota. Madryn terminó siendo más que Atlanta en los minutos finales, pero le faltó claridad en los metros finales. El arquero local, Francisco Rago, tuvo intervenciones clave que evitaron el empate.
El partido dejó sensaciones mixtas. No fue una mala actuación, pero sí una que evidenció la falta de rodaje y química en un equipo con muchas caras nuevas (10 debutantes en total). Es lógico que con el correr de los partidos la idea se vaya afianzando y el equipo gane en fluidez y efectividad.
En líneas generales, Madryn mostró orden y compromiso, pero le faltó contundencia y creatividad. Hay material para crecer y, con ajustes en la construcción de juego y una mejor conexión con Silba, el equipo tiene herramientas para ser protagonista en el torneo.

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ANÁLISIS DEL DEBUT DE MADRYN

Deportivo Madryn debutó en la Primera Nacional 2025 con una derrota ajustada ante Atlanta (0-1), en un partido que dejó algunas certezas y aspectos a mejorar. El equipo de Leandro Gracián mostró solidez en su estructura, pero en el amanecer del torneo, es sabido que aún debe ajustar piezas para encontrar su mejor versión.

El 4-4-2 fue la base elegida, un esquema que Gracián ya había utilizado en el torneo pasado y que le dio buenos resultados. La idea es clara: solidez defensiva, equilibrio en el medio y buscar profundidad con los delanteros. Sin embargo, en este primer partido, algunas piezas todavía no encajaron del todo.

En el fondo, Yair Bonnin fue garantía bajo los tres palos, pero la defensa, renovada casi en su totalidad, necesita más rodaje para ganar confianza y coordinación. No cometió errores groseros, pero en el gol de Atlanta hubo desatenciones que costaron caro.

El mediocampo tuvo como protagonistas a Federico Recalde y Abel Bustos en el doble cinco. Ambos tienen buen despliegue y capacidad de recuperación, pero su perfil similar hizo que faltara una cuota de creatividad en la generación de juego. Madryn sufrió para encontrar circuitos ofensivos y la pelota no le llegó limpia a Luis Silba, quien se sintió aislado y con pocas opciones para desequilibrar.

En el complemento, con el resultado en contra, Gracián reaccionó rápido y movió el banco con ingresos ofensivos como, Juncos y Solís, lo que le dio al equipo una mejor circulación y más protagonismo con la pelota. Madryn terminó siendo más que Atlanta en los minutos finales, pero le faltó claridad en los metros finales. El arquero local, Francisco Rago, tuvo intervenciones clave que evitaron el empate.
El partido dejó sensaciones mixtas. No fue una mala actuación, pero sí una que evidenció la falta de rodaje y química en un equipo con muchas caras nuevas (10 debutantes en total). Es lógico que con el correr de los partidos la idea se vaya afianzando y el equipo gane en fluidez y efectividad.
En líneas generales, Madryn mostró orden y compromiso, pero le faltó contundencia y creatividad. Hay material para crecer y, con ajustes en la construcción de juego y una mejor conexión con Silba, el equipo tiene herramientas para ser protagonista en el torneo.

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