Luego de mucho trabajo de la Comisión Directiva, que presidía Manuel Mauriz y el grupo de colaboradores, que reunieron en la «Peña Pro Asfalto», trabajaron incansablemente durante dos años, reuniéndose semanalmente en la chacra de Juan Albertella, donde fueron presupuestando la obra y organizando rifas para reunir los fondos que les posibilitara concretar la obra.
Entre las cosas que sobresalieron, está la organización de 4 rifas, de autos y una rifa con cena para 335 tarjetas que reunían más de 500 personas en el Club Huracán, donde se sortearon un Fiat 128 y una casilla rodante.
Cuando tenían la obra a punto de concretarse, faltaban 100.000 pesos y el Banco de la Provincia del Chubut que presidía el Ing. Jorge López, le otorgó un préstamo donde salieron de garantía los integrantes de la Peña, que firmaron el documento de puño y letra.
En una de las rifas, los hermanos Fiorasi le entregaron el auto y «Pancho» Arabia puso en garantía su casa, para tener el auto en calle y promocionar la rifa. Sin lugar a dudas, un gran capítulo en la historia del autódromo «Mar y Valle» y de la ciudad de Trelew.