La decisión fue consensuada entre el futbolista y la dirigencia, y estuvo atravesada por cuestiones deportivas y personales que aceleraron el desenlace en plena pretemporada. A los 35 años, Advíncula ya tenía definido su futuro y continuará su carrera en Alianza Lima, con quien cerró su incorporación tras destrabar diferencias económicas que habían complicado negociaciones anteriores. En el plano futbolístico, el último tiempo del defensor en Boca estuvo marcado por una merma en su protagonismo. Luego de haber sido una pieza clave en la temporada 2023 -con un rol destacado en el camino hasta la final de la Copa Libertadores-, en 2025 perdió terreno y dejó de ser titular, cediendo el puesto a Juan Barinaga. A lo largo de cuatro años y medio en el club, Advíncula disputó 169 partidos oficiales, convirtió 6 goles y conquistó 4 títulos. Su paso quedó asociado a la entrega y el sacrificio, con actuaciones recordadas en encuentros decisivos, incluido el gol que reavivó la ilusión en la final continental ante Fluminense.
CRISTIAN LEMA ROMPIO TODO VINCULO
Tras finalizar su contrato, el defensor eliminó de sus redes cada rastro de su paso por el Xeneize. Un gesto cargado de significado emocional que expone el enojo con el club de La Ribera. El gesto digital del defensor central abre una lectura que excede lo estrictamente futbolístico. Desde una mirada psicológica, la eliminación total de imágenes y recuerdos ligados a Boca puede interpretarse como una necesidad de corte emocional. No se trató solo del final de un vínculo laboral, sino de una ruptura simbólica con una experiencia que habría dejado frustración, enojo y una sensación de desgaste personal.
En el fútbol moderno, las redes sociales funcionan como una extensión de la identidad profesional. Borrar el pasado reciente no es un acto menor ni impulsivo: es una forma de recuperar control sobre el propio relato y redefinir la imagen pública. Durante su paso por Boca, el defensor disputó 34 partidos oficiales, convirtió un gol y repartió dos asistencias. Más allá de esos números, su ciclo estuvo atravesado por la irregularidad y la falta de continuidad, factores que suelen impactar de lleno en la confianza.
En ese contexto, el malestar de Lema con la institución fue creciendo con el correr de los meses y terminó de evidenciarse tras la finalización de su contrato. En paralelo, su futuro ya comienza a ser asociado a Newell’s y Colón de Santa Fe, dos clubes que aparecen en el radar como posibles destinos para relanzar su carrera lejos de un escenario que decidió dejar atrás de manera tajante. El borrón digital aparece así como el primer paso de un proceso de reconstrucción personal y profesional. Un gesto silencioso, pero elocuente, que en el fútbol actual suele decir mucho más que cualquier declaración pública.