La «Itaka» que atraviesa uno de los momentos más importantes de su carrera, fue recibida con el cariño de su gente y no ocultó la felicidad por el objetivo cumplido. «Estoy muy contenta por todo lo que pasó el domingo. Fue una noche muy especial para mí, para mi equipo y para toda mi familia», expresó en sus redes ya un poco más tranquila, pero todavía movilizada por lo vivido arriba del ring. La consagración no fue un hecho aislado. Detrás del triunfo hubo meses de trabajo intenso, sacrificio y una preparación minuciosa que tuvo como eje un gran desafío: pelear con el futuro en juego. «Esta pelea tenía mucho en juego. Había promesas y oportunidades que dependían del resultado. Tenía que ganar», aseguró con franqueza.
UNA GRAN PELEA Y UN ACERTADO PLAN
Sobre el combate, Matthysse explicó que fue una pelea dura en los primeros asaltos, ante una rival muy difícil y que la obligó a trabajar cada segundo. «Fue una pelea muy linda, pero también muy dura al principio. Después pudimos hacer la pelea que habíamos planeado. El trabajo de todos estos meses se terminó arriba del ring y salió como lo soñamos», destacó.
La trelewense valoró especialmente el respaldo constante de su equipo de trabajo, encabezado por sus entrenadores Mario Narváes -técnico y marido- y Federico Wittenkamp -preparador físico-, a quienes dedicó palabras de profundo agradecimiento. «Ellos están todos los días al lado mío. Fueron meses duros de entrenamiento, de esfuerzo, de sacrificio. Después de cada práctica siempre tenían una palabra justa para motivarme. Este resultado también es de ellos», señaló.
Matthysse remarcó que el título no es solo un logro personal: «Siempre digo que, si me va bien a mí, le va bien a mi equipo. Este cinturón es compartido».
Además, la campeona hizo un especial reconocimiento a todas las personas que la acompañaron durante la preparación, no solo desde lo deportivo sino también desde lo humano y lo económico.
«Agradezco a la gente que me ayudó con la indumentaria, con las vitaminas, con los gastos que lleva una preparación. No es fácil sostener todo lo que implica una pelea de este nivel. También a toda la gente de Trelew, de Chubut, a mi familia de Santa Fe y a toda Argentina. Después de la pelea recibí muchísimos mensajes que me llegaron al corazón», finalizó.
EL DATO: El recibimiento en Trelew fue una muestra más de ese respaldo. Entre abrazos, fotos y felicitaciones, Matthysse sintió el reconocimiento de la gente que la considera referente en el mundo del deporte.