El conjunto dirigido por Cristian Díaz enfrentó a un rival que llegaba con números modestos: apenas una victoria en sus últimos once partidos y un solo gol convertido en ese período. Sin embargo, Madryn volvió a exhibir una producción discreta y no logró imponer condiciones ante un adversario que mostró pocas ambiciones ofensivas, pero que tampoco pasó sobresaltos defensivos.
El entrenador local introdujo modificaciones tácticas y de nombres en la formación inicial, pero los cambios no dieron resultado. Durante la primera etapa, Madryn tuvo mayor tenencia de balón, pero careció de profundidad y generación de juego. Las situaciones de riesgo fueron escasas y la ocasión más clara estuvo del lado visitante, cuando a los 43 minutos Diego Roberts estrelló un remate en el travesaño. La apuesta táctica con Mauricio Cuero y Camilo Machado ocupando los laterales no logró darle al equipo la dinámica esperada y el aurinegro no generó oportunidades de gol.
En el complemento el partido mejoró levemente en intensidad, aunque Madryn continuó sin encontrar soluciones futbolísticas. Más por empuje que por elaboración de juego, fue en busca del triunfo, pero se encontró con una defensa visitante firme y ordenada. Díaz recurrió a los cinco cambios permitidos, aunque las variantes no modificaron el desarrollo ni alcanzaron para romper el cero.
El empate dejó una sensación de oportunidad perdida para Deportivo Madryn, especialmente por tratarse de un partido como local ante un rival de floja campaña. Ahora el aurinegro deberá visitar a San Telmo y posteriormente afrontará una serie de tres encuentros consecutivos en condición de local, una etapa que aparece como clave para volver a posicionarse en los primeros puestos de la tabla.