Barón planteó a Madryn como modelo patagónico en gestión del agua con plantas desalinizadoras para el desarrollo urbano - Últimas Noticias: El Chubut

Puerto Madryn

Barón planteó a Madryn como modelo patagónico en gestión del agua con plantas desalinizadoras para el desarrollo urbano

Puerto Madryn podría convertirse en un laboratorio urbano de la Patagonia en materia de gestión del agua, integrando la desalinización por ósmosis inversa con la generación eólica y la circularidad hídrica, un combo tecnológico que, según el investigador Pedro Barón, ex director del CENPAT y profesor titular de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, podría destrabar el crecimiento urbano hacia el sur de la ciudad, hoy limitado por la escasez del recurso, entre otras causantes.

por REDACCIÓN CHUBUT 19/09/2026 - 21.32.hs

Durante su exposición en el encuentro para pensar a Puerto Madryn en 20 años que propició la inmobiliaria Armando Costanza, Barón repasó las oportunidades y los riesgos ambientales que trae consigo esta tecnología, con especial atención al impacto de la salmuera sobre las aguas semicerradas del Golfo Nuevo.

 

El investigador comenzó su disertación con una definición que funcionó como punto de partida de todo su planteo: “Puerto Madryn es una ciudad en el desierto atada a un río lejano”. Como se sabe, la ciudad recibe la totalidad de su caudal de agua potable de una única fuente, el río Chubut, que llega bombeado a través de 60 kilómetros de distancia y que el año que viene cumplirá 100 años. Se trata, explicó, de un sistema que ya muestra signos de fragilidad frente al crecimiento urbano sostenido: “El agua se desperdicia en algún sentido, no se aprovecha al máximo”, señaló Barón, en referencia a las dificultades para contar con micromedición en toda la red de distribución, lo que deriva en niveles de consumo per cápita más altos que los estándares internacionales en las ciudades de la región. A esa vulnerabilidad estructural se suma el escenario de cambio climático, que según explicó el investigador proyecta un decrecimiento de las precipitaciones anuales combinado con eventos de lluvias torrenciales y esporádicas. 

 

Frente a ese panorama, la desalinización por ósmosis inversa aparece como una alternativa consolidada a nivel mundial, lejos de ser una novedad tecnológica. “Actualmente se producen 115 millones de metros cúbicos de agua dulce a partir de agua de mar por ósmosis inversa diariamente”, detalló el investigador, quien repasó varios antecedentes regionales: la planta desalinizadora de Puerto Pirámides, inaugurada en 1989 y considerada una de las más antiguas de la región; las de Puerto Deseado, desde 2016, y Caleta Olivia; y una nueva planta en Puerto Madryn, operada por la empresa Aluar, que se encuentra iniciando su funcionamiento con una capacidad de producción de entre 1.500 y 2.250 metros cúbicos diarios.

 

LA SALMUERA, PRINCIPAL ATENCIÓN EN EL GOLFO

Pero el investigador fue claro en remarcar que la tecnología no está exenta de limitaciones, particularmente en un ambiente como el Golfo Nuevo. Uno de los subproductos del proceso de desalinización es la salmuera, es decir, agua de mar hiperconcentrada, con el doble de salinidad que el agua de mar convencional. En una costa abierta, ese vertido no representaría un riesgo importante ya que el propio movimiento del mar permite su dilución progresiva.

 

El problema, advirtió Barón, es otro en esta zona: “El Golfo Nuevo es una cuenca semicerrada, tiene un recambio con la plataforma relativamente bajo”. Esa característica geográfica obliga, según remarcó, a “consolidar un programa de estudio de la evolución de esta variable que es la salinidad del mar a lo largo del tiempo”, a medida que se multipliquen este tipo de plantas en la región.

 

El investigador planteó incluso una alternativa técnica para el caso de que la salinidad del Golfo alcance niveles preocupantes: la posibilidad de relocalizar las futuras plantas desalinizadoras fuera de las aguas del golfo, en el tramo comprendido entre Punta Ninfas y Rawson, y construir un acueducto que traslade el agua ya desalinizada hasta la ciudad.

 

TECNOLOGIA PARA EL DESARROLLO URBANÍSTICO

Consultado sobre cómo impactaría esta tecnología en el desarrollo urbano de Puerto Madryn, Barón adelantó una hipótesis personal que atraviesa buena parte de su análisis. “Yo creo que estas tecnologías permitirían el crecimiento de la ciudad hacia el sur, a lo largo de la margen sur del Golfo”, planteó. La lectura del investigador parte de un diagnóstico sobre los límites actuales de expansión de la ciudad: hacia el norte, el crecimiento está condicionado por el área natural protegida y por el cinturón industrial, mientras que hacia el sur, la principal barrera hoy no es geográfica sino de infraestructura: la dificultad para garantizar el suministro de agua potable.

 

En ese sentido, Barón destacó una tendencia que ya se observa a nivel internacional: el pasaje de plantas desalinizadoras de gran escala hacia sistemas modulares más pequeños, capaces de acompañar el desarrollo específico de barrios o proyectos urbanísticos puntuales. A esto se suma, señaló, la incipiente utilización de la propia salmuera como recurso: una vez deshidratada, puede aprovecharse como insumo mineral. El investigador también puso en valor un antecedente regional en materia de reutilización del agua: “Tenemos un excelente ejemplo a nivel Patagonia del reuso del agua de desecho”, indicó, al remarcar que en Puerto Madryn prácticamente el 100% del agua residual se recicla y se destina, entre otros usos, al riego.

 

Para avanzar hacia ese escenario, Barón planteó una hoja de ruta de tres pasos. El primero consiste en establecer un marco regulatorio y técnico municipal que contemple normativa específica para las plantas desalinizadoras y su integración con la generación de energía eólica, un recurso del que la región dispone en abundancia. El segundo paso implica que el propio Municipio proyecte sus futuros desarrollos urbanísticos contemplando esta variable desde el inicio. El tercero, quizás el más ambicioso, apunta a conformar una mesa de planificación, gobernanza e innovación que integre al municipio de Rawson —frentista también de la margen sur del Golfo, a partir de Cerro Avanzado—, además de Servicoop, el sector privado y el ámbito científico.

 

Como cierre de su exposición, el investigador adelantó que desde el Centro para el Estudio de Sistemas Marinos, junto a un grupo de consultores de ingeniería, ya trabajan en la organización de un evento específico sobre esta problemática, que se realizaría en marzo del año próximo, con el objetivo de reunir a todas las partes interesadas en la discusión sobre el futuro hídrico de la ciudad.

 

 

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