Cooperativas de Servicios Públicos: Lo justo, necesario, conveniente y oportuno
Por Miguel Gauna Lavayen - miguelgaunalavayen@gmail.com
por REDACCIÓN CHUBUT 03/10/2026 - 22.47.hs
«Pero el tema que deseo abordar no es la filosofía en sí. Hago alusión a ella debido a que el abordaje es sobre conceptos, si bien concretos, pero en gran medida subjetivos: lo justo y lo conveniente. Lo justo es una palabra, un adjetivo, empleado para nombrar aquello que resulta conforme a la justicia, y que, por lo tanto, es ecuánime, equitativo, imparcial o razonable». Es posible calificar a una persona como justa si actúa de manera equilibrada y otorga a cada quien lo que corresponde.
Igualmente se asocia lo justo a una situación o circunstancia que se ajusta a una ley. Una ley que cumple con los preceptos de la Justicia, esto es, un beneficio para el conjunto de las personas involucradas.
También queremos exponer sobre lo conveniente. Según el diccionario, lo conveniente es lo que resulta útil o provechoso y oportuno. Es adecuado, provechoso y oportuno para alguien, o para todos. Hagamos hincapié en lo oportuno. En nuestra sociedad existe una marcada preferencia hacia lo conveniente que, hacia lo justo, según lo podríamos comprobar si tomamos en cuenta nuestra realidad diaria y cotidiana». Antropóloga Marina C. Valera Regús.
Traigo a colación estas reflexiones para hacer el análisis, en torno particularmente, a la reciente noticia sobre la determinación que han tomado los nuevos consejeros de la cooperativa de Trelew, de remunerarse por su presencia en la entidad, y en general, sobre las remuneraciones, honorarios, compensación o como quiera llamarse, a las retribuciones que fijan estos órganos de administración y control, en la mayoría de las entidades, grandes y chicas, basándose en teorías muy cuestionables.
La decisión tomada en Trelew asume gran relevancia por el marco y la situación, en la que está inmersa la entidad y la ciudad toda, con esta nueva conducción dando los primeros pasos y teniendo en cuenta además, las declaraciones de los directivos, refiriéndose a que no le podían cargar un gasto más a los egresos de la misma, describiendo un cuadro gravísimo de situación extrema, alarmándose de «cosas» que iban encontrando, «conociendo de a poco la entidad por dentro» y así, una serie de expresiones que pueden repasarse en los medios y las redes sociales, sumando también ahora, con esa línea argumental, un nuevo pedido de aumento de tarifas, basándose esencialmente en el déficit, con un informe que presentan públicamente machacando con expresiones conocidas por los azorados usuarios de los servicios públicos, que todavía no han salido del shock anterior.
Entonces cabe preguntar, qué cambios hay, qué novedad fundamental adentro de la cooperativa, alguna decisión trascendente, algo que realmente represente un nuevo rumbo. Por ahora, la novedad más gravitante desde la cooperativa, hacia el usuario, estará en las facturas, con la disposición ilegal de recaudar un fondo extraordinario, en cogestión con el municipio y que, de forma condicional, podrá disponer la entidad. Un aumento de tarifa mal disfrazado de tasa municipal.
En lo que concierne estrictamente a lo financiero y económico, aun todo está por verse, porque los pasivos han seguido aumentando, la gran expectativa de reconocimiento y compensación de activos regulatorios, aunque fuera favorable, y la cooperativa lograra ser incluida, no significa que arreglara las cuentas corrientes de la gestión, todo lo cual está demostrado con el reciente informe presentado por el consejo de administración, que deberá considerar definitivamente medidas para mover las variables de erogación de gastos y costos y no solamente reclamar otros aumentos más de las tarifas.
En este panorama que no ha disminuido en su gravedad, se puede afirmar que esta decisión sobre fijarse remuneraciones, cualquiera fuese el monto, no es justa, ni oportuna, ni conveniente, menos aún necesaria.
La presidenta manifestó: «Este es un Consejo de Administración activo, que está trabajando todos los días y que asumió la responsabilidad de conducir una institución que atraviesa una situación económica y financiera muy compleja. Cada uno de los integrantes tiene responsabilidades y tareas concretas, y entendemos que eso tiene que estar reflejado en un criterio claro y transparente». «Tomamos como referencia los antecedentes de los distintos Consejos de Administración y también criterios que se utilizan en la administración de empresas privadas. No todos los cargos tienen el mismo nivel de responsabilidad ni la misma dedicación, por eso establecimos una escala porcentual vinculada a cada función.»
Estos argumentos, dados frente a la situación que reconocen de complejidad, esgrimiendo a continuación, que la referencia es lo que hacían anteriores administraciones, son expresiones provocativas para los usuarios asociados que esperaban otra cosa. Respaldarse, asimismo, en que, estos criterios son los que se utilizan en empresas privadas es directamente inaceptable por varias razones, siendo la primera de ellas, que, en las otras empresas privadas, no las de capital social, se eligen los directivos entre los propietarios que corren el riesgo absoluto con su patrimonio o los accionistas, eligen por antecedentes y merito a quienes gerenciaran sus activos y ventas. Ni hablar de la experiencia, capacidad comprobada, probidad e idoneidad.
Todavía no han demostrado nada en la administración de esta empresa desfondada, con graves problemas, deudas vencidas, con compromisos futuros, vencimientos de planes de pagos por deudas anteriores y una serie innumerable de dificultades en todas las áreas, por esto, la decisión menos esperada, inoportuna e innecesaria, era esta.
Podría ser justa en otro contexto futuro, oportuna, conveniente, en otra situación, y creo que necesaria, nunca. Ni hablar de los valores.
Hay cooperativas que inclusive les pagan a sus consejeros aportes como trabajadores autónomos y ciertos gastos, que exceden lo razonable para esa ocupación y, salvo raras -rarísimas- excepciones, lo único que hacen, es abroquelarse para conservar el grupo de poder y ser socios del mismo, en todo el sentido de la expresión. Muy lejos de los preceptos y principios cooperativos que dicen defender y la doctrina que confiesan profesar y militar. Una mixtura gruesa de contradicciones entre la teoría, el discurso y la realidad.