| Por REDACCIÓN SUPERDEPOR |
En abril del 2011 recibió una noticia inesperada. Un tumor le estaba comiendo la vida a este joven que por aquel entonces jugaba en la modesta Escuela Modelo de Futbol. Era la pierna o la vida, la única salvación.
En horas de aquel 14 de abril del 2011 debía estar en el quirófano para perder parte de su cuerpo y ganar parte de la batalla, las peores de las batallas.
Si ya es difícil la vida para un joven, como lo sería para un chico amputado. La cabeza le jugó a favor. Se enfocó en salir adelante para seguir compartiendo los lindos momentos con sus amigos y con su familia y dentro del deporte encontró un refugio maravilloso.
Practicó esquí, cuando antes nunca había ido a La Hoya. Participó de algunos "Tetras" cuando antes estaba en la casa tomando mate y viendo a Boca.
Conoció nuevos amigos, entre ellos Carlos Escobar y Pablo Traversaro y se unió aún más al profe Jorge Fernández, "quien me enseñó a jugar al futbol por segunda vez". Fue su profe en la Escuela Modelo. Fue su maestro en la preparación física (y desarrollo de la técnica) dentro del Seleccionado Argentino de Fútbol de Amputados.
Y el fútbol siguió siendo su pasión. Hincha de Boca hasta la médula. Sin su pierna derecha el destino le tenía marcado nuevos rumbos. Vestir la camiseta nacional. Jugar una Copa América con final ante Brasil incluida y jugar un mundial. El sueño del pibe. Claro que era el Mundial de Fútbol de Amputados, con mucha menos prensa, pero con la misma pasión.
EL RECUERDO DE NICO
Nicolás González recuerda aquel día, del 14 de abril de 2011, de la siguiente manera: "Es increíble que hoy hace 6 años me diagnosticaron un tumor en mi pierna derecha y que de la noche a la mañana tuviera que decidir entre cortar la pierna y vivir o quedarme y esperar".
"Me acuerdo que la decisión fue rápida porque en mí sabía que quería vivir y quería seguir disfrutando de mi gente, de mis amigos y de mi familia.
"Y un 14 de abril del 2011 entré al quirófano para que mi pierna sea amputada y poder seguir con mi vida, sano y salvo".
"Creo que tan mal no la estoy pasando. No hubo ningún deporte que no haya probado, pero por más deporte que haya hecho, el futbol siempre me devolvió esa sonrisa y esas ganas de seguir por mas y hasta salí subcampeón de América con la Selección Argentina cosa que nunca pensé que podría hacer con una sola "gamba".
"¡Quién me iba a decir que iba a poder ponerme la celeste y blanca y jugar un Mundial y Copa América? Ni yo me lo esperaba... Por suerte el futbol siempre me renueva la vida ¡y me llena el alma!"
"Dicen que "Dios siempre le da sus peores batallas a sus mejores guerreros", creo que esa batalla la gané y sigo por muchas más".
¡¡Gracias vida por dejarme ser feliz!
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En abril del 2011 recibió una noticia inesperada. Un tumor le estaba comiendo la vida a este joven que por aquel entonces jugaba en la modesta Escuela Modelo de Futbol. Era la pierna o la vida, la única salvación.
En horas de aquel 14 de abril del 2011 debía estar en el quirófano para perder parte de su cuerpo y ganar parte de la batalla, las peores de las batallas.
Si ya es difícil la vida para un joven, como lo sería para un chico amputado. La cabeza le jugó a favor. Se enfocó en salir adelante para seguir compartiendo los lindos momentos con sus amigos y con su familia y dentro del deporte encontró un refugio maravilloso.
Practicó esquí, cuando antes nunca había ido a La Hoya. Participó de algunos "Tetras" cuando antes estaba en la casa tomando mate y viendo a Boca.
Conoció nuevos amigos, entre ellos Carlos Escobar y Pablo Traversaro y se unió aún más al profe Jorge Fernández, "quien me enseñó a jugar al futbol por segunda vez". Fue su profe en la Escuela Modelo. Fue su maestro en la preparación física (y desarrollo de la técnica) dentro del Seleccionado Argentino de Fútbol de Amputados.
Y el fútbol siguió siendo su pasión. Hincha de Boca hasta la médula. Sin su pierna derecha el destino le tenía marcado nuevos rumbos. Vestir la camiseta nacional. Jugar una Copa América con final ante Brasil incluida y jugar un mundial. El sueño del pibe. Claro que era el Mundial de Fútbol de Amputados, con mucha menos prensa, pero con la misma pasión.
EL RECUERDO DE NICO
Nicolás González recuerda aquel día, del 14 de abril de 2011, de la siguiente manera: "Es increíble que hoy hace 6 años me diagnosticaron un tumor en mi pierna derecha y que de la noche a la mañana tuviera que decidir entre cortar la pierna y vivir o quedarme y esperar".
"Me acuerdo que la decisión fue rápida porque en mí sabía que quería vivir y quería seguir disfrutando de mi gente, de mis amigos y de mi familia.
"Y un 14 de abril del 2011 entré al quirófano para que mi pierna sea amputada y poder seguir con mi vida, sano y salvo".
"Creo que tan mal no la estoy pasando. No hubo ningún deporte que no haya probado, pero por más deporte que haya hecho, el futbol siempre me devolvió esa sonrisa y esas ganas de seguir por mas y hasta salí subcampeón de América con la Selección Argentina cosa que nunca pensé que podría hacer con una sola "gamba".
"¡Quién me iba a decir que iba a poder ponerme la celeste y blanca y jugar un Mundial y Copa América? Ni yo me lo esperaba... Por suerte el futbol siempre me renueva la vida ¡y me llena el alma!"
"Dicen que "Dios siempre le da sus peores batallas a sus mejores guerreros", creo que esa batalla la gané y sigo por muchas más".
¡¡Gracias vida por dejarme ser feliz!