Este llamativo deporte, fue desarrollado en China a partir del año 1949 y actualmente se ha convertido en un deporte internacional, a través de la Federación Internacional de Wushu (WUF) que organiza el Campeonato Mundial cada dos años.
Justamente, este viernes por la noche, en ocasión de la velada boxística que se llevó a cabo en el Gimnasio «Héroes de Malvinas» de Playa Unión, EL CHUBUT tuvo la oportunidad de dialogar con Melina Arévalo, quien, a escasas horas de viajar a Buenos Aires para participar del Nacional de Wushu en la ciudad de Quilmes, nos manifestaba lo siguiente: «Practico este deporte desde muy niña, siempre apoyada e impulsada por mi familia, mi padre también lo practicó desde joven y yo sigo sus pasos. Es una disciplina que se divide en categorías, Taolu (formas) y Sanda (combate). Cuando se es menor, básicamente imponen una forma a desarrollar de acuerdo a la edad, luego, cuando pasamos a mayor, aparece la categoría opcional, donde uno arma su propia forma o rutina, aunque quedamos supeditados a los requisitos y movimientos obligatorios de la Federación Internacional de Wushu que deben estar en esa forma», nos decía Melina, y cerró respecto a las presentaciones futuras: «La participación nacional se puede hacer en cualquier evento a nivel país, en cambio, para los torneos internacionales hay que clasificar. En el 2022, personalmente, tuve dos participaciones internacionales, una fue en Birminghan, Alabama, Estados Unidos, como única representante de Argentina y los Panamericanos en Brasil, donde obtuve la clasificación al Mundial, que se llevará a cabo en el mes de noviembre de este año, en Dallas, Estados Unidos. Yo dependo exclusivamente de la Federación Internacional de Wushu Kung Fu. Realmente, me siento muy feliz y contenta por este presente, no sólo por practicar esta disciplina deportiva, sino también por la carrera de medicina que estoy realizando», finalizó Melina Arévalo.