El River de Leonardo Ponzio empezó a ver cómo se deshilachaban sus chances de continuar en 2027 con un nuevo cuerpo técnico después de los últimos tres partidos: Huracán, Estudiantes de Río Cuarto y Sarmiento. El domingo, ante Belgrano en Córdoba, tendrá un encuentro que puede cambiar definitivamente el panorama y abrir la puerta a las negociaciones con Ramón Díaz, quien espera un llamado para volver al club.
El aura de Ponzio, que se había fortalecido con los primeros tres triunfos consecutivos, quedó envuelta en dudas después de los partidos en los que el equipo no logró jugar bien ni ganar con holgura. También hubo cuestionamientos a los cambios, en especial en el último encuentro, cuando Lautaro Pereyra, una de las figuras ante Estudiantes de Río Cuarto, no fue titular. Tampoco recuperó la titularidad Aníbal Moreno, mientras el equipo sigue sin mostrar mejoras en los segundos tiempos a partir de las decisiones del banco.
La gran incógnita en River pasa por la continuidad de Ponzio al frente del equipo y el carácter transitorio de su interinato. Quedar afuera de los ocho clasificados a los playoffs sería un golpe muy duro, y no son pocos los que consideran que el club debe dar un golpe de timón ahora. Un nuevo mal resultado podría acelerar la búsqueda de Ramón Díaz, con la posibilidad —aunque hoy parezca lejana— de que el Pelado dirija a River en la Bombonera, en la anteúltima fecha de la fase regular.
Las vueltas del destino también cruzan a Ponzio y Ramón. En 2014, el mediocampista quedó relegado en el equipo del entrenador, que se consagró campeón en la última fecha. Más tarde, tras la salida del Pelado y la llegada de Marcelo Gallardo, Ponzio reconoció: “Seguramente si Ramón seguía yo no me hubiera quedado en el club”. Doce años después, el fútbol vuelve a ponerlos frente a una historia que todavía no tiene final, pero que parece acercarse a una definición.
Con este panorama, el plantel se entrenó por la mañana después de regresar de Junín. Los futbolistas que jugaron realizaron tareas regenerativas, mientras que el resto tuvo práctica de fútbol.
En cuanto a Marcos Acuña, terminó el partido con un golpe en el empeine del pie izquierdo y será evaluado durante las próximas 48 horas. Si no llega en condiciones, Francisco Ortega tendrá su oportunidad. Además, se esperan posibles retoques en el equipo, con los ingresos de Aníbal Moreno y Lautaro Pereyra.