Este viernes 3 de abril, se cumplieron tres años de la sentida desaparición física del periodista deportivo Rubén Darío Vega, quien durante más de tres décadas fue la voz del deporte de F.M. Bahía Engaño, cuyo director es su hermano Aldo Vega.
Hoy recordar a Rubén Darío no es solo tener presente a un trabajador incansable del periodismo deportivo, sino también a una persona de inquebrantable transparencia y bondad.
"Amante enfermizo" del deporte, por el que era capaz de realizar cualquier tipo de esfuerzo para cumplir con la cobertura. Él, de cualquier forma, llegaba, el día o la hora que fuera, ya sea al evento más convocante o aquel que solo practicaban o seguían unos pocos.
RDV siempre estuvo lejos de cualquier egoísmo, porque nunca tuvo problemas en compartir información. En su legado quedaron algunos grabadores y cuadernos donde se registra gran parte de la historia de nuestro deporte, los mismos que seguramente algún día formarán parte de algún pequeño museo de FM Bahía Engaño.
Muy conocidos son sus cuadernos porque era sin dudas la guía telefónica más completa del deporte de nuestro medio, al que muy seguido teníamos que recurrir porque sabíamos que él nunca iba a negar nada.
A través de FM Bahía Engaño, en el programa deportivo "Deportes Total", que él mismo llevó adelante por tantos años, se le rindió hoy un emotivo homenaje. Fueron dos horas a pura emoción, ya que desfilaron familiares, amigos y colegas contando una y mil anécdotas, pero por sobre todo brotaba a cada instante una profunda nostalgia. Seguramente la frase más escuchada fue "se lo sigue extrañando cada día más".
Por su hombría de bien y bondad, si algún derecho se ganó Rubén Darío, ha sido que no nos podamos dar el lujo de querer olvidarlo, porque por siempre su recuerdo perdurará en nuestras vidas.