Hoy recordar a Rubén Darío no es solo tener presente a un trabajador incansable del periodismo deportivo, sino también a una persona de inquebrantable transparencia y bondad.
«Amante enfermizo» del deporte, por el que era capaz de realizar cualquier tipo de esfuerzo para cumplir con la cobertura. El de cualquier forma llegaba fuera el día o la hora que fuera, ya sea al evento más convocante o aquel que solo lo practicaban o lo seguían unos pocos.
El siempre estuvo lejos de cualquier egoísmo, porque nunca tuvo problemas en compartir información. En su legado quedaron algunos grabadores y cuadernos en los que se registran gran parte de la historia de nuestro deporte, los mismos que seguramente algun día formarán parte de algún pequeño Museo de FM Bahía Engaño.
Muy conocidos son sus cuadernos porque era sin dudas la guia telefónica más completa del deporte de nuestro medio, al que muy seguido teníamos que recurrir porque sabíamos que él nunca iba a negar nada.
En el día de ayer, a través de FM Bahía Engaño, en el programa deportivo «Deportes Total» el que el mismo llevó adelante por tantos años se le rendió un emotivo homenaje.
Fueron dos horas a pura emoción ya que desfilaron familiares, amigos y colegas contando una y mil anécdotas, pero por sobre todo brotaba a cada instante una gran nostalgia. Seguramente la frase más escuchada fue «Se lo sigue extrañando cada día más».
Por su hombría de bien y bondad, si algún derecho se ganó Rubén Darío ha sido que no nos podamos dar el lujo de querer olvidarlo, porque por siempre su recuerdo perdurará en nuestras vidas»