Juan Peinipil volvió a gritar un gol. Y no fue uno más. El delantero de Deportivo Madryn selló el triunfo por 2-0 sobre All Boys con una definición cargada de desahogo, poniendo fin a una espera de más de un año y medio marcada por una grave lesión y la pelea por volver a tener un lugar en el equipo.
Peinipil ingresó a los 28 minutos del segundo tiempo en reemplazo de Luis Silba, autor de la apertura del marcador. Ocho minutos después encontró el premio a la perseverancia. Federico Recalde encabezó un gran contraataque, esperó el momento justo para asistirlo y el atacante controló con categoría antes de definir con precisión ante la salida de Nicolás Carrizo para asegurar la victoria del Aurinegro ante su gente.
El festejo tuvo un significado especial. Su último gol había sido en noviembre de 2024, frente a Gimnasia y Esgrima de Mendoza. En el cierre de aquella temporada atravesaba un gran momento goleador, ya que también había convertido ante Defensores Unidos de Zárate y Atlanta, rendimiento que le permitió renovar su vínculo con el club.
Sin embargo, el 2025 cambió por completo su realidad. En la segunda fecha del campeonato, como titular frente a Racing de Córdoba en el Abel Sastre, sufrió una fractura de peroné cuando finalizaba el primer tiempo. La lesión lo marginó de toda la temporada y frenó el mejor momento de su carrera.
El regreso tampoco fue sencillo. En este 2026 debió pelear por un lugar en un plantel con cinco centrodelanteros. Apenas sumó un puñado de minutos en la cuarta fecha, justamente ante All Boys como visitante, y luego pasó varias jornadas sin siquiera integrar la lista de convocados.
La llegada de Luis García le abrió nuevamente una puerta. Volvió a ocupar un lugar en el banco frente a Los Andes y comenzó a sumar minutos: ingresó diez minutos ante Colón, seis frente a Deportivo Morón y diecisiete nuevamente contra Los Andes. El domingo, el entrenador decidió refrescar el ataque y volvió a apostar por él. La respuesta llegó de la mejor manera: un gol que cerró el partido y alimentó su ilusión de ganarse un lugar.
“Tenía muchas ganas de convertir, necesitaba ese desahogo. Fueron muchos meses sin jugar por una lesión y por suerte el gol sirvió para conseguir la victoria. Veníamos de varios empates y necesitábamos un triunfo para volver a hacernos fuertes de local”, expresó el delantero al salir del vestuario.
También se refirió a la competencia por un puesto en el ataque y dejó en claro que nunca perdió la confianza. “Tengo por delante dos delanteros muy buenos y todos los días aprendo de ellos. Yo nunca perdí la fe, sabía que en algún momento me iba a tocar jugar. Por suerte el cuerpo técnico confió en mí, me tuvo en consideración y pude devolver esa confianza con este gol.”
Después de meses de recuperación, paciencia y esfuerzo silencioso, Juan Peinipil volvió a sonreír. Su gol no solo aseguró tres puntos valiosos para Deportivo Madryn; también marcó el regreso de un delantero que luchó contra la adversidad y encontró en una tarde especial el premio a la perseverancia.