Kevin Zenón, aun a despecho del deseo del técnico Rodolfo Arruabarrena que pretendía retenerlo en el equipo porque lo considera una pieza de recambio importante, al punto de darle muchos minutos en los últimos encuentros, fue transferido este miércoles por Boca Juniors al Atlas mexicano.
El acuerdo de última hora pone fin así a un prolongado período de inestabilidad en la relación club-jugador, que justamente cuando parecían estar normalizándose tras la llegada del “Vasco”, terminó por decantarse hacia el lado de la voluntad del jugador, que venía buscando un pase al extranjero.
Desde su llegada a Boca proveniente de Unión, de Santa Fe el correntino de Goya jugó 92 partidos en los que convirtió 11 goles, el último en la pasada jornada del torneo Clausura, cuando puso el 2-1 parcial que después terminó siendo 2-2 definitivo en Mendoza ante el Gimnasia y Esgrima local, como si supiera que se estaba despidiendo allí mismo del “xeneize”, ya que este martes fue al banco contra San Pablo por Copa Sudamericana pero no vio acción.
Los detalles finales del pase no trascendieron oficialmente pero alcanzarían los 6.000.000 de dólares por la totalidad del pase del que Boca tiene el 80 por ciento y el restante 20 es de Unión.
Pero de hecho las condiciones satisficieron a todas las partes y por eso Zenón viajará inmediatamente a México para incorporarse al equipo que dirige paradójicamente un emblema riverplatense como Hernán Crespo.
El equipo de Guadalajara que marcha en la quinta posición en la Liga MX al cabo de siete jornadas tiene el rojo y el negro en su camiseta con una disposición similar a la de Newell's Old Boys y allí supo dirigirlo justamente una figura señera del club rosarino como Marcelo Bielsa entre 1992 y 1994.