De los desastres nucleares VII - Últimas Noticias: El Chubut

Carta del Lector

De los desastres nucleares VII

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En el sitio Hanford no explotó ningún aparato nuclear, sin embargo, creemos que es el lugar de mayor contaminación radiactiva del planeta. No sabemos si en países como Corea del Norte, China o Rusia hay otro sitio que lo supere.

En el corazón del estado de Washington, a orillas del majestuoso río Columbia, yace una de las cicatrices más profundas y peligrosas de la Guerra Fría. Lo que una vez fue un complejo industrial secreto, pieza clave en la carrera armamentista nuclear de Estados Unidos, es hoy conocido como el lugar más contaminado del hemisferio occidental.


La pregunta que resuena a través de las décadas no es si el sitio está contaminado, sino qué sucede debido a esa contaminación y cuál es la magnitud real del desastre que se intenta contener. La respuesta es compleja y alarmante, involucrando riesgos directos para la salud humana y un desequilibrio ecológico de consecuencias incalculables.

 

El sitio, Hanford Site, fue el principal centro de producción de plutonio del Proyecto Manhattan y de la Guerra Fría en Estados Unidos. Allí se produjo gran parte del plutonio utilizado en el arsenal nuclear estadounidense, incluido el de la bomba de Nagasaki.

 

Actualmente el problema central sigue siendo enorme, allí permanecen almacenados más de 200 millones de litros de residuos radiactivos y químicos altamente peligrosos en 177 tanques subterráneos, muchos construidos en los años 40 y 50.

 

Muchos de esos tanques son de pared simple, diseñados originalmente para durar apenas unas décadas. Se sabe que varios han tenido pérdidas o infiltraciones hacia el suelo.

 

Hay contaminación histórica del subsuelo y de las napas, existen plumas de contaminación radiactiva y química y el río Columbia sigue siendo el principal elemento ambiental sensible del sitio.

 

Finalizada la 2da. Guerra Mundial, Hanford continuó fabricando armas nucleares. En 1989, después de años de desestimar las preocupaciones sobre la contaminación, se admitió que el sitio necesitaba ser limpiado. Los primeros desechos, fueron enterrados en el desierto próximo y hoy no hay manera de saber con seguridad qué es lo que está enterrado y dónde.

 


Los más preocupantes son los altamente radiactivos que se almacenaron en 177 inmensos tanques, En 1998, la gerencia de la Reserva Nuclear de Hanford, después de 50 años afirmando que las fugas de esos tanques eran insignificantes, que pasarían 10.000 años antes que las pérdidas llegaran al agua subterránea, admitió que ya lo habían hecho, En 2013, se descubrieron nuevas fugas en varios tanques subterráneos. En 2016, 61 empleados estuvieron expuestos a los vapores de tanques con fugas y el Departamento de Energía tuvo que admitir que los 10.000 trabajadores de Hanford estaban y siguen en riesgo.

 

El director ejecutivo de Hanford dijo al periodismo en 2018 textualmente: "Hanford va a ser una zona de sacrificio nacional durante cientos de años". El periódico The Daily Beast informó “Hanford es el peor tipo de problema causado por el hombre…” Hay quienes vaticinan que nunca podrán ser resuelto el problema creado.

 

La gran ironía es que las ciudades japonesas bombardeadas están totalmente reconstruidas mientras, Estados Unidos pena y seguirá penando por siglos con la contaminación que quedó de la fábrica de plutonio. La limpieza es un proceso difícil, lento y costoso.

 

En el 2002, se inició la construcción de una planta para convertir la basura en vidrio; convertirá 189 millones de metros cúbicos de desechos radiactivos. Una vez en vidrio, los residuos deben depositarse en túneles profundos, durante decenas de miles de años, sin la seguridad que nunca pueda llegar la radiación a la superficie.

 

El hecho más importante de los últimos meses es que, después de décadas de retrasos, sobrecostos y problemas técnicos, la enorme planta de vitrificación (“Vit Plant”) finalmente comenzó a inmovilizar residuos reales en vidrio.

 

La vitrificación consiste en mezclar residuos radiactivos con materiales vitrificantes y calentarlos hasta formar un vidrio sólido y estable.

 

El objetivo es transformar líquidos y lodos extremadamente peligrosos en bloques sólidos mucho más resistentes a filtraciones futuras.

 

La planta comenzó operaciones nucleares en octubre de 2025. Esto es considerado un hito histórico porque la instalación llevaba más de 20 años en construcción, había consumido decenas de miles de millones de dólares, y durante mucho tiempo existió temor de que nunca llegara a funcionar plenamente.

 

Sin embargo, ya comenzaron a enterrarse residuos vitrificados.                             

 

Continúa...

 

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