De los desastres nucleares IV - Últimas Noticias: El Chubut

Carta del Lector

De los desastres nucleares IV

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Luego del accidente nuclear de Fukushima Daiichi, no hubo otro evento de similar magnitud, pero ocurrieron incidentes y accidentes relevantes en distintas partes del mundo que nos demuestran que no es imposible otro accidente. Vimos incidentes en Francia, en Estados Unidos y en Bélgica.

Pero los accidentes no solo pueden suceder en las centrales nucleares.

 

La Planta Piloto para el Aislamiento de Residuos (WIPP) es el primer almacenamiento subterráneo licenciado para el almacenamiento seguro y permanente de residuos radiactivos de alta radiactividad y larga permanencia. Esta planta se destina solo a los residuos procedentes de la investigación y de la producción de armas, no puede recibir combustibles gastados. Se encuentra a 20 millas al este de Carlsbad (NM).

 


En esta planta se produjo la explosión de un tambor con residuos, liberando material radiactivo al ambiente.

La instalación, que estaba prevista para ser manejada por humanos en un ambiente libre de radiación, debió cerrarse durante tres años, hasta que se logró, después de innumerables pruebas, fabricar robots resistentes a la radiación que pudieran resolver el desastre.

 

Este caso es especialmente importante porque afecta a un repositorio geológico, instalación nuclear no para producir electricidad sino para depositar residuos.

 

El evento fue evaluado como Nivel 3 en la escala INES.

 

El caso de Fukushima Daiichi Nuclear Power Plant es, sin exagerar, el accidente nuclear más complejo de la era moderna. Y lo importante es advertir que no terminó en 2011, sigue generando incidentes, problemas técnicos y controversias hasta hoy.              

 


Para entender bien al accidente de Fukushima vamos a ver qué pasó, qué siguió pasando, y qué problemas siguen abiertos.

 

Veamos el accidente inicial en un contexto breve. El 11 de marzo de 2011, un terremoto (M9.0) y posterior tsunami inundaron sistemas eléctricos y de respaldo provocando pérdida total de refrigeración, lo que derivó en fusión del núcleo en 3 reactores (1, 2 y 3); explosiones de hidrógeno que dañaron edificios y liberación masiva de radionúclidos.

 

El accidente fue clasificado Nivel INES 7, máximo, igual que Chernobyl.

 

Una consecuencia grave que no suele verse son los incidentes posteriores (2011–2025). Después del accidente, el sitio se convirtió en una instalación extremadamente inestable. 

 

Estos son algunos de los problemas más relevantes:

 

Agua contaminada, problema crónico. Se inyecta agua constantemente para enfriar los restos del combustible fundido, esa agua se contamina y se acumula en miles de tanques. 

Tanques de agua contaminada

Hubo una serie de incidentes: En 2013 fugas de agua altamente radiactiva al suelo y océano y, desde 2018 a 2023, detección de radionúclidos no completamente filtrados (ej. tritio, carbono-14)       

No sin gran polémica, desde 2023 Japón comenzó a liberar agua tratada al océano Pacífico con fuerte rechazo de pescadores japoneses, y países próximos, China y Corea del Sur, además de numerosos organismos civiles.

Pero aquí no terminaron las contrariedades. En 2013 fallo en sistemas de refrigeración de piscinas de combustible, entre 2014 y 2019: múltiples cortes eléctricos y errores operativos. En 2021 filtraciones adicionales detectadas en zonas subterráneas. 

Como se ve, no son accidentes grandes, pero sí constantes fallos en una instalación ya dañada.

Miles de trabajadores involucrados en la descontaminación sufrieron exposición acumulativa, hubo casos reconocidos de cáncer laboral. 

Y uno de los puntos más serios, combustible fundido (corium) aún dentro de los reactores, escombros altamente radiactivos y suelos contaminados. No existe solución técnica simple para esto, la retirada completa puede tardar 30–50 años o más.

 

Continúa...

 

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