Una marea baja dejó ver los restos de un naufragio centenario
Los restos de un viejo casco de hierro que asoman en la playa céntrica de Puerto Madryn con las baja mar volvieron a mostrarse esta semana, y las fotos que un vecino compartió en el grupo de Facebook «Madryn Olvidado» reabrieron la caja de recuerdos que atraviesa a varias generaciones de la ciudad: a cuál de los dos barcos históricos hundidos en esa zona de la costa pertenecen esos hierros, si al vapor Carrier o al remolcador Madryn.
por REDACCIÓN CHUBUT 29/08/2026 - 19.55.hs
La publicación, acompañada de imágenes de una estructura metálica emergiendo del agua, recibió decenas de comentarios en pocas horas. La mayoría de los primeros vecinos en responder identificó los restos como pertenecientes al Carrier. El propio Donato participó del intercambio. «Hace muchos años que no veía restos del Carrier. Recuerdo que siendo muy chico se veían muy bien, y que después, a fines de los 90, fue removido, aunque no totalmente, como puede comprobarse ahora», escribió un vecino.
Otro aportó una precisión: los trabajos de remoción que muchos vecinos recuerdan de aquellos años, dijo, se hicieron en realidad sobre los restos del remolcador Madryn y estuvieron a cargo de personal de Prefectura, aunque aclaró que eso no significaba que las fotos que circulaban esta semana no correspondieran al Carrier.
Dos naufragios con historias cruzadas
El vapor Carrier y el remolcador Madryn pertenecían al ferrocarril y prestaban servicios dentro del golfo Nuevo a comienzos del siglo XX. Según reconstruyó Donato en su blog a partir del libro «Naufragios y algo más...» de Pancho Sanabra, el Carrier encalló en 1932 tras un temporal, frente a lo que más tarde sería el edificio del Club Social y Deportivo Madryn, que todavía no existía en ese momento. El remolcador Madryn, construido en 1911 y destinado a atracar barcos en el muelle Piedra Buena, quedó varado por primera vez en 1935 para tareas de mantenimiento y, tras un breve paso por la pesca del cazón en los años 40, encalló de manera definitiva en 1944 frente a lo que hoy sería la calle Lugones.
El remolcador Madryn tuvo un destino algo distinto. Sus restos fueron removidos parcialmente en octubre de 2006 por la Prefectura local junto con las empresas de buceo Malevo Medina Buzos y Abramar, que trasladaron la estructura de popa, la máquina de vapor, la caldera y el molinete de proa al parque submarino de la ciudad. Su hélice se exhibe hoy en el Museo Histórico de Puerto Madryn «Juan Meisen Ebene».
No es la primera vez que estos restos reaparecen. La aparición de esta semana se suma a esa lista y, como ocurrió en las anteriores, avivó tanto la memoria colectiva de los vecinos más antiguos como el interés de quienes desconocían esta parte de la historia portuaria de la ciudad.
Más Noticias