Mirantes: «La lluvia trajo alivio» pero remarcó que «se necesitan más de 20 milímetros» para avanzar en el control de los focos
La Coordinadora del Comité de Emergencia, Laura Mirantes, aseguró que continúan intensamente las tareas para combatir los incendios forestales en la zona cordillerana, al tiempo que remarcó que, si bien las precipitaciones registradas en las últimas horas ayudaron a mejorar la situación, no son suficientes para hablar de control del fuego.
por REDACCIÓN CHUBUT 04/02/2026 - 21.42.hs
En declaraciones a FM EL CHUBUT, Mirantes explicó que la lluvia entre el martes y la madrugada de ayer permitió apaciguar notablemente el comportamiento del fuego, facilitando el trabajo tanto de los medios aéreos como de los brigadistas en tierra. «La humedad ayuda muchísimo a aplacar el incendio y permite que los bomberos y brigadistas continúen con el trabajo manual, que durante muchos días se vio dificultado por los fuertes vientos», indicó.
La funcionaria destacó que en los últimos dos días se avanzó de manera significativa en la ampliación de fajas y la apertura de líneas con maquinaria pesada, especialmente en los sectores de El Retamal y la zona de Tinelli, donde se mantiene el despliegue de personal y recursos aéreos desde las primeras horas del día. En ese marco, detalló que ayer se realizó un relevamiento desde las 7.30 para optimizar las áreas de trabajo, con un total de 107 operarios desplegados en el terreno, además del comando unificado.
En cuanto a zonas críticas, Mirantes señaló que en Villa Lago Rivadavia y el sector Simón Marchand no se registran reactivaciones ni focos de temperatura, lo que atribuyó a un efectivo trabajo de enfriamiento y al aporte de las lluvias. Una situación similar se dio en el Pinar de Jerez y el cañadón de la Eco Aldea, donde se reforzaron las tareas con medios aéreos, motobombas y recorridas específicas en cercanías de viviendas, sin detectarse puntos calientes al finalizar la jornada.
No obstante, la Coordinadora fue clara al advertir que las condiciones actuales no permiten dar por controlados los incendios. «Es imposible hablar de control con la sequía que tenemos. El suelo está completamente seco, los mallines amarillentos y grandes extensiones de bosque nativo y pinares favorecen la propagación del fuego», explicó. En ese sentido, subrayó que se necesitan precipitaciones superiores a los 20 milímetros para que la lluvia pueda tener un impacto decisivo en la contingencia ígnea.
Respecto al personal afectado a las tareas, Mirantes informó que más de 600 personas han participado en el operativo, incluyendo los recambios de contingentes provenientes de distintas provincias del norte del país. Sin embargo, advirtió sobre los riesgos que implica el combate directo del fuego, especialmente con ráfagas de viento que superaron los 70 kilómetros por hora. «Cuanta más gente se pone en la línea, mayor es el riesgo de vida humana, porque el fuego puede encerrar a los brigadistas con cambios bruscos en la dirección del viento», sostuvo.
Finalmente, confirmó que se registraron algunas asistencias médicas leves, principalmente por la inhalación de humo, y recordó que en las primeras intervenciones en el Parque Nacional Los Alerces tres brigadistas debieron recibir atención por picaduras de insectos.
Mientras tanto, la lucha contra los incendios continúa, con el foco puesto en el enfriamiento de las zonas más comprometidas y a la espera de lluvias más abundantes que permitan avanzar hacia una etapa de mayor control.
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